La importancia de tener una mente despejada

La importancia de tener una mente despejada

Ya sea que dediquemos nuestra atención al poker en vivo u online, casi nadie se salva de tener días buenos y días malos. Esto puede deberse a la varianza, por un lado, pero existen otros factores que afectan nuestro rendimiento en las mesas. Habrá días en que sentiremos que podemos llevarnos el mundo por delante y otros en los que no nos saldrá nada bien. Nuestra perspectiva de la situación o incluso cómo nos sentimos fuera de las mesas condicionará nuestro juego y por eso es necesario valorar uno de los aspectos más importantes de esta disciplina: el juego de la mente. 

mente

Si nuestra mente no está entrenada para soportar el estrés del poker no podremos jugar con nuestro A-Game.

La importancia de un buen juego mental reside en la necesidad de los jugadores de poker (y de toda disciplina) de mantener una estabilidad en el rendimiento, sino una evolución constante. Una vez que las bases matemáticas están asimiladas, el siguiente paso es prácticamente obligatorio: llevar nuestra mentalidad a una estabilidad ideal. Si trabajamos en fortalecer nuestras debilidades y reconocemos nuestras fortalezas mentales, los resultados no sólo acompañarán ese crecimiento sino que nuestra experiencia en las mesas será infinitamente más satisfactoria.

Todos conocemos, por haberlo visto en otros o haberlo experimentado en carne propia, uno de los principales baches mentales en el poker: el tilt. La mayoría hemos sido testigos de una situación común en este ambiente, en la que un jugador pierde una mano importante y esto lo afecta de forma que toda posibilidad de pensar con claridad se desvanece. El tilt apaga una parte de nuestro cerebro que es más que necesaria a la hora de tomar decisiones correctas. Es capaz de dominarnos a tal punto que perdemos la posibilidad hacer bien nuestro trabajo y en algunos casos nos acompaña largo rato incluso fuera de las mesas. Este es un claro ejemplo de por qué debemos trabajar en nuestras reacciones emocionales, pues obviamente preferiríamos poder actuar siempre con la cabeza en frío.

Sin embargo, la posibilidad de tildarnos no es el único inconveniente difícil de superar que se podría presentar si no cuidamos nuestro juego mental. Existen diversas maneras de cometer errores sin que estos sean fácilmente reconocibles. Por ejemplo: ¿cuántas veces hemos visto a jugadores creerse mejores de lo que son debido a un buen resultado en un torneo? Cuando esto sucede, lo más común es que intenten llevarse el mundo por delante en las partidas siguientes y en general eso no termina bien. Por el contrario, ese exceso de confianza los vuelve descuidados ya que esa sensación de “superpoder” no les permite tomar los recaudos necesarios para evitarse situaciones de riesgo.

Los seres humanos somos animales de costumbres. Todas nuestras habilidades y vicios se desarrollan en base a la repetición de acciones, sean estas buenas o malas. Es decir, así como podemos entrenar competencias importantes para nuestro buen desempeño en las mesas, también podemos hacer lo mismo con aquellas que son contraproducentes de cara a nuestros objetivos. De la misma forma, las podemos corregir. Las razones por las que podemos cargar con una falla en nuestro juego mental son tan variadas como personas hay en el mundo, pero prácticamente ninguna de ellas es irresoluble si trabajamos en identificarlas mediante la lógica y la introspección.
La cantidad de material disponible hoy en día en internet es enorme tanto para quienes dan sus primeros pasos en el poker como para aquellos que llevan años en la actividad. Si la intención es atacar firmemente las debilidades de nuestra estrategia mental, existen especialistas en estos temas que se enfocaron en el poker y ayudan a jugadores de todos los niveles. Uno de ellos es por ejemplo Lithany, quien ofrece contenido gratis y pago. Por otro lado, una de las leyendas en la materia es Jared Tendler, autor de los libros “The Mental Game of Poker” volumen 1 y 2. Esta podría ser una de las mejores lecturas posibles sin importar si jugamos microlímites o high stakes. En palabras de Jared, lo que hace a un jugador ganador es “el deseo de ser mejor y hacer lo que sea necesario para conseguirlo”. ¿Estás dispuesto a hacerlo todo por mejorar tu desempeño? Entonces definitivamente deberías prestarle atención a tu juego mental.

Por: Hoozh

Author: Brandy Lawrence