Impactante: se protegieron de las balas bajo las mesas

Impactante: se protegieron de las balas bajo las mesas

Una escalofriante noticia llega desde el Legends Poker Room en Houston . Este jueves, la popular sala fue el epicentro de un tiroteo que por suerte no dejó a nadie herido, pero sí con un gran susto. balas

Los jugadores se refugiaron bajo las mesas para evitar las balas, que terminaron incrustadas en varios lugares del salón como se puede apreciar en las fotografías compartidas por algunos jugadores.

Una persona que estaba dentro del club de poker durante el tiroteo le dijo a la prensa que una bala estuvo a centímetros de darle en la cabeza.

balas

Una bala loca que por suerte acabó en un televisor.

La policía llegó al lugar alrededor de las 11:30 p.m., unos 30 minutos después de que ocurriera el tiroteo. Las autoridades descubrieron más de 20 casquillos de bala a su llegada.

Las autoridades sospechan que fue un posible asalto frustrado. «Se dispararon tiros desde el exterior a través de las paredes y entraron al salón», dijo un jugador anónimo presente. «Afortunadamente, nadie resultó herido. Es realmente un milagro, ya que la mayoría de los agujeros de bala que vi estaban a la altura del pecho. Una vez que terminó, todos nos levantamos y comprobamos que nadie resultó herido».

A pesar de los múltiples incidentes violentos que han tenido lugar en los últimos meses, muchos jugadores no parecen estar demasiado preocupados. Poco después del tiroteo, los juegos volvieron a funcionar, la mayoría de los cuales tenían lista de espera.

Esta bala iba a la altura de la cabeza.

En enero, el guardia de seguridad del Legends Poker Room, Trelynn Robinson (conocido como «Tek»), frustró heroicamente un robo a mano armada dentro de esta misma sala. Desde entonces, la policía está al tanto que este lugar es peligroso y por lo mismo ha extremado sus rondas por el sector.

Este poker room está al lado del 101 Poker Club, que en diciembre se hizo tristemente famoso ya que allí el reconocido jugador Sam Farha  se trenzó a golpes con un dealer.

Author: Brandy Lawrence