Propinas en el poker: ¿se deben dar obligatoriamente?

Propinas en el poker: ¿se deben dar obligatoriamente?

No hay novedad en torno al tema de otorgar propinas cuando se acude al casino a jugar una partida de poker, sobre todo cuando se piensa en la modalidad de cash.

Cuando un jugador gana un buen pozo, es habitual observar cómo tras recolectar las fichas que el dealer arrastró hacia su lado, éste arroja por lo general una ficha al centro de la mesa.

Incluso en ocasiones, ambos tocan la mesa un par de veces con la palma de su mano, en señal de la buena suerte que ha llegado en ese pase. Es casi un ritual, sin duda.

Pero la pregunta aquí es si realmente esto debería de ser así siempre, o si más bien se ha incorporado como parte de la rutina el dar esa propina de forma casi automática.

Partidas de cash

Es sin dudas la modalidad en la que se acostumbra dar propina al dealer con mayor frecuencia. Generalmente cada vez que un jugador gana un pozo considerable, le deja entre 0.5 y 2 BB’s  a quien le dio la mano ganadora.

La cuantía de la propina también varía en torno a la mano que le hizo ganador y que tan encontrada estuvo.

No es lo mismo, en términos generales, cuando se gana un pozo con doble par vs. par que cuando se gana con un color vs. color o manos más altas.

En el primer caso, con una propina de 0.5 o 1 BB se estará siendo agradecido, mientras que manos más fuertes, que ganaron pozos mucho más grandes, 1 o 2 BB cumplirán el mismo cometido.

Torneos

En cuanto a lo que torneos respecta, el escenario es distinto pues estos se juegan con fichas sin valor monetario. Es solo cuando se alcanza a llegar a cobros que uno ve dinero real en sus manos y es entonces cuando se pide por parte del staff, una colaboración a los ganadores, para repartir entre los dealers y el equipo que trabajó durante el desarrollo del torneo.

Es aquí donde se encuentra quizá un poco de mayor resistencia por parte de los jugadores a otorgar una propina, quizá meramente hablando de cuestión de costumbre.

En una partida de cash no «cuesta» dar esa propina por que se está muy acostumbrados, se ve todo el tiempo, mientras que, como en torneos no es lo más habitual, no hay esa costumbre y por lo tanto, se da menos.

Entonces, ¿se debe dar propinas?

Tanto para una u otra modalidad, lo verdaderamente importante debería de ser la calidad en el servicio proporcionado lo que determine nuestra respuesta.

Como cualquier caso relacionado al ámbito de atención al cliente, ya sea hotelero, restaurantero, etc, el dar o no propina debería estar estrechamente ligado al que tan bien hemos sido atendidos por el personal y el poker no es la excepción.

¿El dealer realiza su trabajo con buena actitud?
¿El dealer lleva de manera adecuada la mesa? Es decir, agiliza el desarrollo de las manos, reparte ágilmente y en general se percibe una sensación de fluidez.
¿El dealer tiene una actitud estricta, pero cordial hacia todos los participantes de la mesa?
¿El dealer lleva el conteo de fichas ágilmente y muestra su trabajo de manera clara y transparente a toda la mesa?

Si la respuesta fue afirmativa a por lo menos tres de las preguntas anteriores, entonces seguramente han tenido un muy buen dealer en su sesión y en ese caso las propinas están más que bien justificadas.

En el caso contrario, dependerá más que nada de la voluntad y criterio de cada quién, no hay una fórmula exacta para determinar la respuesta totalmente correcta a la hora de dar propinas en la mesa.

En cuanto a los torneos, lo más habitual es considerar toda la experiencia en conjunto, pues será mucho más frecuente el que nos cambien de mesa y nos toquen varios dealers diferentes en el desarrollo del mismo. También el desarrollo del evento, la resolución de conflictos por parte de los directores y un amplio abanico de factores serán los que determinen si los jugadores que lleguen a cobros ceden un pequeño porcentaje en concepto de propina a todo el staff.

En ningún caso debería ser obligatoria, siendo siempre un acto totalmente voluntario.

Author: Brandy Lawrence